Dualidad del pasado complejo

SEMESTRE

PERIODO

ALUMNOS

GABRIEL BARRENECHEA PINTO

DUALIDAD DEL PASADO COMPLEJO

 

Arequipa cuna de pensadores, literatos y exponentes académicos de gran trayectoria. La genialidad ha corrido por las calles de la ciudad a través de su historia, pero han pasado desapercibidos lugares donde, en ocasiones, se reunían para expandir su conocimiento o quizás para almacenarlo y trascender en el tiempo. Es así como un edificio público toma valor entre la sociedad que en el corazón de la ciudad vela y contempla las situaciones cotidianas albergando poder, conocimiento y destellos de un pasado insostenible. Marcado por una temerosa traspolación en el tiempo entre lo que fuimos y lo que estamos destinados a ser. Jamás ajeno al cambio pasa de ser centro de reflexión, como doctrinario de filas militares hasta ser un templo del saber.

La Biblioteca no es sólo centro de almacenamiento de libros, sino pieza clave en la conservación de la historia, sus paredes se embelesan con los rayos del sol y el interior se tiñe de un negro azabache al son de una melodía resonante en las tinieblas. Su corazón late como un eco de una armonía de barroca hermosura con adornos de mármol y sillar. Conteniendo un ambiente capaz de acallar el mismo silencio amparados bajo su vitral que narra parte de nuestra historia. Hay momentos en que el mundo se detiene, la rutina acostumbrada se cae y el exprés pasar del tiempo diario calcina los segundos que pasan a ser eternos, o parecen serlo. Sin embargo, el templo se queda inmóvil e incapaz de sollozar ante la fatal desaparición de sus acompañantes. La soledad impregna cada espacio, cada segundo del lugar. El bibliotecario queda solo en la contemplación del sentido o la falta de éste. La historia pasa a ser escrita por sus manos y recuerdos aferrándose a un momento que ya se desmotivó por el encierro programado.

Sus maravillas continúan escondidas, aguardando, considerándose un tesoro por descubrir en cada uno de nosotros. El tan sólo pensar la cantidad de personajes que se resguardaron en ella te genera una mitigación de identidad, pues formas parte en esos momentos de la historia, la analizas, la aprecias este pilar esencial en tu desarrollo. Para muchos, es un lugar de estudio y centro de saberes; para otros es un albergue de conocimiento de antaño, pero está en cada uno darle un significado y la única forma de encontrarlo es adentrar en sus fauces y dejar que te devore en un viaje por el pasado hacia un mejor futuro. Es por ello que me aventuré a realizar este proyecto pues al escuchar sobre su historia y su relevancia no pude detener mi curiosidad de verlo. Al inicio de este conocimiento, aflora en mí el sentimiento de gritar al mundo sobre su existencia. Esta historia ya no es para mí, es para todos… visita una parte de la historia.

Historia que narrará parte de la vivencia dentro del establecimiento a través del par de personajes principales que habitaban solos como en una pequeña isla de conocimiento, entre libros, historia, luz y tinieblas. Un viaje que conmemora parte de la dualidad entre lo que fuimos y lo que queremos ser; representada por ambientaciones en clave baja y su contraparte, en esta ocasión, clave media. Es importante reconocer la esencialidad de la soledad en las muestras puesto que concede una pieza fundamental en la vida de los personajes, mismos que en los encuentros por la mirilla de la cámara mostraban su inquietud por la misma pero que al mismo tiempo la aceptaban y concurría en ella. Los ambientes se empapan en una penumbra que cala en el ojo observador y al contrastar con la luz se desprende un baile en movimiento continuo casi eterno, floreciendo una emoción, como alejada de su presencia, en una similitud de despreocupación y desencanto firme. Los detalles son percibidos como texturas que se bañan de conocimiento propuesto, pero olvidado en la vida cotidiana siendo así un rescate patrimonial captado por la cámara.